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miércoles, 4 de junio de 2014

Apunte de libreta número 2 .... Carta desesperada XD

¿Por qué debería importarme?
Si solo eres en mi vida un extraño más, si entras y sales de ella con una facilidad asombrosa.
¿Por qué razón estoy molesto?
Si todas las cosas que soñamos (¿o solo yo lo hice? ) no eran mas que fantasías, ilusiones de un alma joven... sin fundamentos ni sentido alguno.
¿Por que sigo pensando en ello?
Siempre me he preguntado cómo es que la gente encuentra el "verdadero amor", ese hermoso sentir con el cual las princesas despiertan, las maldiciones se rompen, los corazones suspiran y los cerebros se rinden.
Siempre me he preguntado eso porque yo he intentado tanto y con tantas ganas toda mi vida y todo lo que consigo es hacer amigos ... y eventualmente romper toda la confianza y la relación en si misma involucrando sentimientos mas ... fuertes donde no deberían existir.
¿Por que sigue doliendo?
Apenas te conozco y sin embargo estoy esperando por ti, Sentado junto a mi laptop mirando fijamente en los mensajes entrantes, esperando por un mensaje que ni se ha escrito. Con mi celular a la mano por si decides llamar, mirando cada tanto a la luna esperando una señal...
¿Donde demonios estás mi querido extraño?
Te odio por hacerme esperar, por tenerme en esta intriga absurda y dolorosa.
Te odio porque haces que me importe, porque me molesta, porque pienso en ti, porque me duele.
Te amo por las mismas razones, porque sin importar donde estés, sabes que siempre estaré para ti

Apunte de libreta número 1

Normalmente mis entradas son escritas en el momento, mientras veo la pantalla en blanco y me intimido pensando en lo que puede salir mal. Esta es diferente, porque surgió lejos de casa y en un momento bastante incomodo de mi vida, en donde las historias se confundían con la realidad y en la realidad llegué a usar argumentos de las historias.... En fin, para continuar con la política de no re-editar mis notas/escritos la transcribiré tal y como la pensé ese día (no recuerdo la fecha) en una hoja de libreta llena de garabatos. Como es costumbre al parecer, no tiene titulo.

No lo entenderías, porque ni yo mismo lo hago.
No es una cuestión de orgullo o de rencor, la gente siempre se irá en algún momento, y este es mi tiempo de partir. No es gracioso que ese momento llegue cuando más te necesito; No, no lo es de hecho responde más a un acto de "razón" que de "gracia". Te quiero, me quieres; Te necesito, ... tú crees necesitarme.

Ahí esta el problema y es por eso que debo huir, no puedo permitirme depender de ti, o peor aún, acostumbrarme a ti. Mi corazón te pertenece... parte de él estará contigo por siempre, pero no mi voluntad, me voy porque necesito mi vida de regreso.

Me voy porque prefiero guardar una imagen feliz en mi averiada memoria que ver morir poco a poco aquello que le dio sentido a mi propia vida, Me voy con millones de recuerdos (buenos y malos), me voy dejando atrás miles de oportunidades.

Me voy porque quiero mi final feliz por mi cuenta ... porque una eternidad a tu lado suena mas a una condena que una bendición... una condena para ti, para mi... Me voy porque quiero apostarle al destino...

Me voy para no regresar
Olvídate de mi si eso es lo que deseas, ódiame si eso te ayuda a sanar, haz lo que desees ... pues solo te pediré una cosa más: cuando seas feliz (porque parte de la apuesta es por ti) házmelo saber, para sonreír, para soñar, para que todo tenga sentido....

viernes, 7 de febrero de 2014

Nevada

Ese enero fue un mes tormentoso, el año había finalizado de una manera explosiva, fuerte y dramática y todo parecía indicar que los pedacitos de su alma jamás se recuperarían; el pronóstico más optimista mostraba un paisaje solitario y helado, el frío inundaba las predicciones, las llenaba de un aire triste y pesado; toda una tormenta invernal.

En cualquier cuento de hadas este sería el momento en que el sol brillaría con más fuerza, donde el calor de un nuevo amor o de la amistad pura lograría derretir su corazón; pero la vida real era dura y los cuentos de hadas son solo tonterías infantiles. No había rayo de luz ni mano amiga, estaba sola y tenía que aceptarlo, era su culpa después de todo.

Una vez que había aceptado la culpa, y habia pensado bien las cosas el frío era agradable, cuando lograba superar la tristeza lograba caminar por el vasto desierto helado y poco a poco recoger los pedazos de alma dispersos; no, no era una metáfora, los cuentos de hadas no existen pero al parecer si las maldiciones, su corazón había literalmente estallado ese diciembre, visto en retrospectiva había sido un gran espectáculo para los asistentes a su boda.

Ella era una adolescente normal, se había dejado llevar por un amor primaveral, había sucumbido a las tentaciones banales del verano, había cantado canciones románticas en el otoño y prometió vivir su vida junto a ese hombre encantador que llegó para cambiar su vida. Ese invierno nadie pensó que fuera una buena idea, todos se opusieron a algo tan acelerado como una boda; todos parecían tener razón.

Su mente empezó a acariciar esas ideas ajenas, comenzó a hacerlas suyas. Su corazón empezó a distanciarse de sus acciones, a bajar su ritmo y dejar de latir, cuando menos lo pensó tenía una gran masa helada en su pecho y ahí fue cuando empezaron los problemas. Cuando el gran día llegó su cuerpo se interpuso entre el sí y el felices por siempre y aquella masa fría, llena de pesadumbre convirtió el parque central de su pueblo en un show de pirotecnia congelada… granizo y nevadas llegaron a reemplazar el tibio sol de medio día y en menos de una hora todos estaban en casa dejando atrás a una devastada novia y a un ausente muchacho congelado.

Ella era la verdadera reina del hielo, sin corazón ni ser amado, maldita o no vagaria por su tierra con la esperanza de recuperar su alma y su esposo, una esperanza que esperaba no se derritiera como el hielo en primavera.


Nota del autor: Sí, sé lo que piensan.... este pendejo acaba de ver Frozen ..... y pues sí, pero imaginé algo mas de mi estilo, no estaba de acuerdo en publicarla porque no fue de mi agrado al final...peeeero a petición de algunos amigos, aquí les dejo esta pendejadita.

lunes, 13 de enero de 2014

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

Muchos días buscándola y la respuesta siempre estuvo allí. Como la más sutil ironía; tan a la vista que nadie pensó siquiera en encontrarla por azar. Pero como no existe el azar en este mundo, la verdad surgió con tal naturalidad que se diría solo buscaba el momento justo para hacer su entrada.

En el distante pasado tenía a su alcance todo un mundo que le gritaba que debía hacer, pero las voces de miles se confunden en un murmullo ininteligible, y por cautela, por orgullo, o tal vez por simple lógica nunca escucho a los demás; cada ser humano es movido por sus propios intereses, la codicia, y el poder seducen, traicionan, matan. Ni siquiera la voz de la mayoría es clara y pura, las masas también son manipulables, nada es seguro.

Pero ese pasado había quedado atrás en un momento de indecisión y culpa; una única voz había roto el muro, una suave palabra inocente tuvo el privilegio de encontrar una grieta en las barreras de la precaución. Un consejo permitió despejar su mente y le ordenó acercarse sin miedo a su emisor, una labor que no pudo ser llevada a cabo, pues nunca supo quien era aquel fiel consejero. Con gracia y valentía el pasado le mostró la sencillez con la que se superan los temores y poco a poco la grieta se convirtió en una puerta, en un pasaje… cuando menos lo pensó el muro no existía.

Claro que le trajo ventajas, incluso sonrisas aquella demolición, el placer de vivir en comunidad sin resentimientos no podía compararse con sus años de soledad, los humanos nacimos para estar con nuestra especie, juntos convivimos, juntos aprendemos, juntos matamos, juntos…

Pero al final del día, siempre persistía en él la desolación, una desesperanza que le quitaba el aliento, un ardor en el pecho de inconformismo. Se trata de la resistencia al cambio le susurraban miles de voces a su alrededor, pero él sabía que era algo más.

Una noche cuando el corazón se detuvo renegándose a seguir con aquella vida nueva, la misma voz sincera que fue el inicio de toda aquella odisea le dijo adiós. Porque cuando entraron las demás no hubo lugar para ella, porque su primer consejo fue de amor y esperanza, porque ya no había vuelta atrás.

La verdad era que aquella voz no era más que el reflejo de su yo interior, la triste verdad de su partida se aclaró en cuanto lo supo. Ya no era el mismo, Un usurpador se había apoderado de su vida y probablemente de su alma, ¿Y ahora qué? -Grito con desespero-, ¿Era demasiado tarde para volver atrás? Claro que lo era, podremos pensar una eternidad en lo que ya pasó sin cambiar ni un solo acto realizado, de manera análoga podemos gastar esa eternidad soñando con un futuro ideal y ver como día a día no es cumplido nuestro deseo.

¿Ahora qué? - Susurro la voz antes de irse -Ahora es tiempo de que vivas en verdad!
Sin saber si aquello era una condena o un consejo más lloró amargamente en su lecho hasta que el sol apareció en el horizonte.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nota fin de año 2013

Esta mañana he dado vueltas sobre el asunto… y sin importar cuanto empeño le ponga, no veo una manera adecuada para despedir este año. Hacer un recuento sería bastante largo, aburrido, incluso doloroso… además mis palabras no le harían justicia a un año tan enredado y complejo

¿Una canción? Ni aunque la compusiera por mí mismo con mi inexistente capacidad musical encontraría una que encajara, y sin embargo aquí estoy, frente a un computador que ni siquiera es mío intentando cumplir con la tradición, como si eso importara, como si ayudara o fuera útil.

Eso es lo que pasa con las tradiciones, nos apegamos a ellas, nos dan cierto confort, seguridad; algunas incluso no lo hacen, y sin embargo es mejor seguirlas que arriesgarse a cambiar. Es mejor continuar mal que apostarle al bien.  Es la salida fácil (que todo el mundo sabe que yo tomo).

Entonces en estos tiempos de tradiciones vacías, de reinvención de muchos otros esquemas, la nota de fin de año, la despedida de este 2013, será tan simple como concreta. No existe ningún año, ningún día que no deje huella en nosotros, que pase inadvertido o que no importe, nada es casualidad e incluso nuestras decisiones más personales y racionales son partes del puzle que no podemos diferenciar. En el 2013 pasó lo que tenía que pasar, se convirtió en un paso más para alcanzar algunas de mis metas (que al final resultan siendo muy pocas) y que fue decisivo para acabar con otras que no tenían sentido ya. El 2013 se va, y a mí no me importa… estoy vivo y sigo siendo el mismo.

Ahora el 2014 se viene (más lento de lo habitual) y con él llegan incertidumbres, niebla y rumbos perdidos, como siempre. El 2014 aparece como un escenario tan libre que da miedo; por eso es mejor no esperar nada, si la libertad es buena sonreiremos... si nos atrapa (parece contradictorio, ¿no?) y nos golpea soportaremos… si no llega seguiremos.

Porque si algo queda del 2013 para su sucesor es esa orden omnipresente en mi mente…. Seguiremos
¿A dónde? Eso yo no lo sé … pero confiando en mis virtudes (y me refiero a las reales…no a las que se inventa la gente) eso no será un problema.


Que se venga el 2014 que estoy ansioso por vagar un rato más antes de concentrarme, que se venga porque ya me cansé de escribir y de mirar atrás.

martes, 17 de diciembre de 2013

Love is in the way

Yo no lo buscaba, eso está claro. De hecho nadie lo busca nunca, mi abuela en su inmensa sabiduría se lo comunicaba a todo el que quisiera oír:”El amor no llega donde lo buscan o lo llaman, sino donde lo desairan y lo ignoran”… ¿o era el sueño? … nunca escuchaba a mi abuela, y no importa si era el sueño, el amor o la pereza…

Lo importante es que yo no lo buscaba, ¿cómo podría yo buscar que me rompan el corazón?, no es que me lo hayan roto… es que sé que pasará. Siempre es así, entregas todo y no lo vale al final… No es que no crea en el amor… es que estoy consciente de que es efímero, que no dura; por eso lo buscamos creo yo.

Y aquí estoy, aguantando frío en un parque, caminando para evitar que mis músculos dejen de funcionar, pero no tan lejos como para que no pueda verme si llega. Aquí estoy, enamorado y patético, con celular en mano sin querer marcar su número, con el corazón acelerado y la mente embotada.

¿Cuántas  veces me dije a mi mismo que no viniera? … perdí la cuenta, ni la razón ni la emoción me apoyaban, y sin embargo algo me trajo acá.

¿Me arrepiento?  …  De muchas cosas, me arrepiento por no traer algo más abrigado, por llegar tan temprano y con tanta expectativa, por comer esa manzana que ahora hace estragos en mí estomago con tanta vaina en mi cabeza… pero no de estar donde estoy.


No me arrepiento, no pienso, solo recorro el camino.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Huida.

Sus ojos oscuros no mentían, eso lo había descubierto con anterioridad. Los antiguos pobladores no se equivocaban cuando decían que las ventanas del alma se encontraban en la vista; esos ojos reflejaban la pureza de su alma, la ternura y delicadeza de su ser.
Esos ojos no podían mentir, y aquella mirada estaba lejos de ser alegre, aquella mirada estaba llena de dolor y tristeza. Solo con verle, me invadió tal sensación de desesperanza que estuve a punto de caer.

Solo un detalle impidió mi desfallecimiento, un detalle que muchos pasarían por alto, pero que, para alguien acostumbrado a perderse en el café de sus ojos, notaría al instante… ¡No estaba llorando!
Si sus ojos no estaban inundados en lagrimas no es porque quisiera parecer fuerte, no era de ese estilo de personas, si su mirada triste estaba libre de llanto solo podía significar esperanza, aún podríamos soñar con un futuro, o al menos yo podría hacerlo, siempre que sus ojos me permitieran hacerlo.
Cuando finalmente logré llegar a su lado, cuando intenté sentir su calidez  y reconfortarme en sus brazos… desperté

Pasaron unos cuantos segundos hasta que logre enfocarme y sentir el peso de la realidad, desesperado  busque por todas partes alguna señal de su presencia, necesitaba saber que todo fue un mal sueño, necesitaba que desmintiera tan cruel pesadilla con su sonrisa.

Al llegar al salón me recibió con un beso, dulce y tranquilizante, cuando abrí mis ojos y busque la felicidad en los suyos solo encontré el rastro de una lagrima. Tras fundirnos en un sólido abrazo por unos minutos supe que todo había acabado. Tomé mi abrigo y desaparecí.